los defensores oficiales Mariano Sardi y Lorena Nebreda plantearon nulidades a los allanamientos que llevaron a los detenidos por el brutal crimen. Asimismo plantearon críticas a las consideraciones del juez para dejar detenidos a cuatro personas acusadas de «encubrimiento».

Las apelaciones fueron presentadas el viernes en relación a los seis procesamientos con prisión preventiva que dictara semanas atrás el juez de instrucción, el Dr. Daniel Cesari Hernández en relación al brutal crimen de Juan Carlos Lucena de 68 años, el 20 de enero pasado.

Por este hecho fueron procesados por el crimen Facundo Oscar Mancilla de 21 años y Eduardo Javier Acosta de 24, por el delito de “homicidio doblemente agravado por ensañamiento y criminis causae”, cuestionando los defensores oficiales los caminos de la investigación y como se fueron realizando los allanamientos.

Los defensores cuestionaron que “no hubo motivación suficiente” para adoptar las medidas judiciales que terminaron con las detenciones, ante lo que se plantearon nulidades procesales sobre las que deberá resolver la Cámara de Apelaciones.

Apelación a los encubrimientos

Los cuestionamientos de los defensores fueron particularmente duros en relación a la situación de los restantes cuatro imputados, los cuales están procesados y detenidos con una valoración judicial casi de tono alarmante por parte del juez actuante.

Es que en torno a la situación de estos cuatro imputados el juez no pudo mencionar un solo testigo o indicio que los encuentre en una situación de ocultamiento o destrucción de prueba.

En el caso particular de los detenidos Alberto Torres y Leandro Emanuel Acuña el juez aludió a la situación de Torres sacando la basura con paños ensangrentados, en una vivienda de las inmediaciones, a la cual los defensores incluso cuestionan que no había ningún elemento objetivo que apuntara a esa vivienda.

Si bien aún resta definir el examen de ADN que confirme a quien pertenece esa sangre, ya que al defensa sostiene la sangre era procedente de hemorragias que sufría la mujer de Torres, hay mas elementos que abonan la teoría defensiva.

Esta semana el jefe de la Policía Científica testificó en la causa y refirió que la sangre en estos paños esta impresa por “transferencia”.

Esto significa que esas telas estuvieron en contacto con la fuente de la que emanó la sangre, y no que la misma haya sido impresa por “arrastre”.

Esto es consonante con la versión de la mujer de Torres, quien dijo que utilizó esas telas como apósitos, y no con la versión que recreó el juez en su pronunciamiento, respecto de que los dos asesinos habrían pasado por esta casa a “higienizarse”.

Hasta el momento el juez Cesari es la única fuente de representación de esta escena, ya que la causa no tiene un solo testigo que indique esto.



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