El incidente tuvo una reacción policial propia de los asuntos que buscan manejarse con estricto hermetismo, cuando comprenden a un funcionario o a un integrante de la propia fuerza.
Como nunca sucede en una causa de abuso, se cortó completa una calle, se estableció un perímetro de seguridad totalmente innecesario, con el único fin de evitar la acción informativa.
De hecho desde la institución policial no se emitió información oficial, ni se accedió a confirmar la misma, sino después de que la Justicia confirmó lo que ya era un secreto a voces en medio de semejante operativo.
Un joven agente de 23 años perteneciente a la división Servicios Especiales quedó detenido e incomunicado a disposición del juzgado de turno, a cargo del Dr. Daniel Cesari Hernández, el que incluso se hizo presente en el lugar de los hechos.
Esta mañana cerca de las 8.00 horas, el agente Lima dejó su guardia de servicio y llegó a su domicilio, en calle Los Coihues del barrio Aeropuerto, donde mantuvo un entredicho con su pareja de 28 años.
Allí se pidió presencia policial, interviniendo personal de la comisaría Quinta, que luego derivó las acciones a la comisaría de Género y Familia al tomar en cuenta de cual era la verdadera naturaleza del hecho.
Allí la mujer denunció que su pareja intentó forzarla a relaciones sexuales no consentidas, practicando la denuncia en ese sentido, por lo que el juez ordenó la detención del uniformado.
Desde la Justicia Provincial se informó que se trabaja en torno a la víctima con peritajes y asistencia psicológica, mientras que desde la Policía se desconoce que acciones administrativas se adoptarán.