El buque insignia de la campaña antártica del país retorna al servicio tras 10 años de ausencia, tras el devastador incendio sufrido en altamar que insumió una lenta y costosa reparación. En el inicio de la navegación para realizar pruebas de equipos, hoy volvió a recalar en la provincia tras tan larga ausencia (Foto Claudio Conejero.).

El Rompehielos Almirante Irizar zarpó el 26 de septiembre pasado del Complejo Industrial y Naval Argentino en una travesía en que se exigirá al máximo el rendimiento de cada uno de los sistemas y se ajustarán de roles de las diferentes operaciones que realiza la unidad en navegación.

Las denominadas “pruebas de mar y de hielo” llevaron a que esta tarde recalara en el puerto de Ushuaia, viéndose aparecer su figura en el horizonte del canal desde temprano, llenando de emoción a muchos ushuaienses que recordaban su visita por última vez hace una década.

El Irizar, al mando del Capitán de Fragata Maximiliano Mangiaterra, cuenta con una capacidad de alojamiento total para 313 tripulantes, de los cuales 111 pertenecen a la dotación del buque y el resto destinados al Grupo Aeronaval Embarcado, al Estado Mayor del Comando Naval Antártico, personal en tránsito y científicos.

Su reparación costó al país 384 millones de dólares y tras esta travesía de preparación se analiza que comience a operar en la próxima campaña antártica.

El rompehielos estará en Ushuaia hasta el lunes 16 de octubre próximo y la próxima semana las autoridades de Gobierno realizarán una ceremonia y visita a la emblemática nave.

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