La propuesta sería cortar a cero la asistencia al régimen de promoción de la industria electrónica de Tierra del Fuego, los reembolsos a puertos patagónicos y hasta los plus que se pagan en planes sociales, jubilaciones y asignaciones familiares.

Mauricio Macri presiona a los gobernadores peronistas para compartir el costo del ajuste fiscal que exige el FMI, sostiene un informe elaborado por Infobae Profesional.

La ley dispone que Macri debe enviar el presupuesto del 2019 el 15 de septiembre. El acuerdo  con el FMI lo obliga a incluir una baja del gasto que va entre los 200 mil y los 270 mil millones de pesos, para que el déficit primario pase de 2.7% a 1.3% del PBI, como se comprometió Nicolás Dujovne ante Christine Lagarde.

Este esfuerzo, como es obvio, no tiene destino posible sin acuerdo al menos con una parte del peronismo. Hasta ahora más allá de la retórica acuerdista del macrismo, lo único concreto fue un reciente encuentro de Rogelio Frigerio y Marcos Peña, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal con Miguel Angel Pichetto y Juan Schiaretti, entre otros.

En esa reunión, los funcionarios de Macri deslizaron una propuesta audaz: Cortar todas las transferencias discrecionales a la Patagonia, lo que implicaría un ahorro -según las cuentas de la Casa Rosada- de unos 140 mil millones. Esto indignó a Pichetto, que representa a la patagónica provincia de Río Negro.

La propuesta del gobierno es cortar a cero la asistencia al régimen de promoción de la industria electrónica de Tierra del Fuego, los reembolsos a puertos patagónicos y hasta los plus que se pagan en planes sociales, jubilaciones y asignaciones familiares a los que viven en la Patagonia, por las más duras condiciones de vida que implica instalarse en esa región.

La Casa Rosada hace rato que viene coqueteando con cortar todas las transferencias no automáticas a las provincias. Es una de las tres patas del diseño del ajuste que tantea el Gobierno.

El Gobierno quiere ahorrar 270 mil millones de pesos con recortes a subsidios, obras públicas y programas varios. Los gobernadores quieren ver el plan antes de apoyar.

Dujovne ya le anticipó a los legisladores de Cambiemos que el ajuste se completará con recortes a los subsidios a energía y transporte y a la obra pública. Esto contradice las declaraciones de Frigerio y Guillermo Dietrich sobre la continuidad de la obra pública y del flamante ministro de Energía, Javier Iguacel, sobre el freno al recorte de subsidios.

Los giros discrecionales que se quieren cortar son programas de salud, educación, empleo o producción que la Nación ejecuta en el país y se hacen sentir en provincias chicas.

Esta semana comenzará un contacto entre los ministros de economías de las provincias para coordinar estrategias conjuntas, porque sus jefes no quieren ser abordados de a uno por la Casa Rosada. Quieren saber cuál es el plan de ajuste. Nadie lo conoce.



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