En diálogo con Fm del Pueblo, el presidente de AFRATE, Federico Hellemeyer  explicó que, “el contrabando no está afectando a la industria electrónica toda, sino específicamente a  la fabricación de celulares”.

En Tierra del Fuego, “tenemos una producción de 9.500.000 de unidades y de contrabando estamos hablado de 3.000.000 de equipos”, sólo con sistema operativo Android, otro tanto ingresas de la marca Apple.

“Es un volumen que es nosotros podríamos lograrlo para incorporarlo en la industria fueguina, sería un inyección para la producción muy buena, con la consecuente mayor demanda de los puestos de trabajo”, detalló.

Hellemeyer explicó que, “cuando se activa un teléfono inteligente, con sistema operativo Android se aceptan condiciones de la empresa propietaria del sistema y cuando eso ocurre a las empresas, se le activa una especia tablero de control  para desarrollar las acciones de marketing y garantía que ellos tienen, que se machea con un IME, que es como un DNI de ese teléfono”.

Con este proceso, “salta si el teléfono es fabricado en argentino  importado legalmente, o es un Crosscountry, que fue ingresado ilegalmente”, por lo que los datos de contrabando con “irrefutables”.

“Es imposible competir, porque es un actividad ilegal, no asumen ningún costo de la economía formal”, manifestó el empresario.

Consultado sobre la manera de evitar ese flagelo, Hellemeyer manifestó que, “lo importante es la decisión política, que lleva años y se va mitigando de a poco”, ya que, “estas organizaciones tienen la habilidad de la mutabilidad rápida”.

Pero aclaró que se debe, “intensificar los controles aduaneros en fronteras y aeropuertos. Desarticular haciendo mucha inteligencia y detectando las organizaciones que están atrás de esto”.

Además, “realizar controles en plaza, verificaciones en locales de venta al público donde para acreditar el origen”, a la vez se puede avanzar en, “controles de parte de los operadores, que tiene que ver con el tráfico de datos”.

 

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